domingo, 3 de diciembre de 2017

"La princesa de hielo", Camilla Läckberg.

"Él nunca le preguntó. Por pura cobardía. Por miedo a provocar reacciones en cadena cuyas consecuencias no estaba dispuesto a aceptar. Era mejor tenerla a su lado, aunque no fuese más que en el sentido puramente físico; pero no perdía la esperanza de que un día llegase a ser del todo suya. Estaba dispuesto a correr el riesgo de no tenerlo todo nunca, a cambio de estar seguro de poseer una parte. Un fragmento de Álex era suficiente. Hasta ese punto la amaba".