domingo, 19 de diciembre de 2010

"El amor en los tiempos del cólera", Gabriel García Márquez.

“La guerra está en el monte, desde que yo soy yo, en las ciudades no nos matan con tiros sino con decretos”

domingo, 28 de noviembre de 2010

"Bodas de Sangre", Federico García Lorca.

"Me duele hasta la punta de las venas. En la frente de todos ellos yo no veo más que la mano con que mataron lo que era mío. ¿Tú me ves a mí? ¿No te parezco loca? Pues loca de no haber gritado todo lo que mi pecho necesita. Tengo en mi pecho un grito siempre puesto de pie a quien tengo que castigar y meter entre los mantos. Pero se llevan a los muertos y hay que callar. Luego la gente critica".

martes, 26 de octubre de 2010

"Tengo ganas de tí", Federico Moccia.

"Cuando estás mal, cuando lo ves todo negro, cuando no tienes futuro, cuando no tienes nada que perder, cuando... cada instante es un peso enorme, insostenible. Y resoplas todo el tiempo. Y querrías liberarte como sea. De cualquier forma, de la más simple, de la más cobarde sin dejar de nuevo para mañana este pensamiento: "Ella no está." Ya no está. Y entonces, simplemente, querrías no estar tampoco tú. Desaparecer. Plaf."

"Tres metros sobre el cielo", Federico Moccia.

-Me da miedo decir algo equivocado...
Te amo.
-Vuélvelo a decir.
-Te amo.

"San Manuel Bueno, mártir", Miguel de Unamuno.

"Mañana estarás conmigo en el paraíso (...) no hay más vida eterna que ésta..., que la sueñen eterna..., eterna de unos pocos años".

miércoles, 22 de septiembre de 2010

No lo sé, porque es ROBADO ;)

Pues es verdad.. no existe la pareja perfecta, ni la relacion perfecta. No existe el dia perfecto, la clase perfecta, el profesor perfecto. No existe la madre perfecta, ni la amiga perfecta, ni siquiera tu mismo eres perfecto. No existe la vida perfecta.. la vida es dura, es dificil, la vida juega malas pasadas, se lleva a las mejores personas y deja a las peores. La vida da alegrías pero también muchos palos. La vida se complica cada día mas.. Pero sabes que? Si existiera la pareja perfecta, la relacion perfecta, el dia perfecto, la clase perfecta, el profesor perfecto, la amiga perfecta.. La vida no tendria ningún morbo.

Camilo José Cela.

"Se nace poeta como se nace chino, como se nace ciego o como se nace príncipe, esto es, al margen de nuestra propia voluntad y sin comerlo ni beberlo. La poesía es una dolencia del alma y del cuerpo -ni contagiosa ni hereditaria: congénita- que se reparte por una nube de diosecillos antojadizos y caprichosos, tímidos y también descarados, arbitrarios y zascandiles, con la cabeza a pájaros de trino (pintacilgos, mirlos, ruiseñores) y en bandolera un carcaj de flechas talladas en palo noble -y a punta de navaja- por las musas. Al que le dan, le dieron, y aquí no se admiten reclamaciones: que San Juan, y fray Luis, y don Antonio, lloraron su dignidad en delicado verso y, sobre saberse con un ángel en la garganta y una amapola brotándoles del corazón, pasaron por este valle de lágrimas como silbidos. Horacio no tenía razón al llamar a los poetas genus irritabile, no; Horacio estaba, quizás, demasiado pagado de sí mismo. Los poetas no son como los pinta Horacio sino más bien como los Goncourt los vieron: vestidos de figura de Marc Chagall y subiendo hasta las estrellas por una escala de cuerda y tocando un violín"

miércoles, 1 de septiembre de 2010

"El principito", Antoine de Saint-Exupéry.

"Las personas grandes nunca comprenden nada por sí solas, y es cansador para los niños tener que darles siempre y siempre explicaciones".

"Amanecer", Stephenie Meyer.

¿Qué pinta tengo? ¿Es que parezco el mago de Oz? ¿Qué es lo que quieres, mi cabeza o mi corazon?
Pues hala, tómalos, llévate todo lo que es mío.

"Tengo ganas de tí", Federico Moccia.

Basta. Estoy fuera. De los recuerdos. Del pasado. Pero también estoy perdida. Antes o después las cosas que has dejado atrás te alcanzan. Y las cosas más estúpidas, cuando estás enamorada, las recuerdas como las más bonitas. Porque su simplicidad no tiene comparación. Y me dan ganas de gritar. En este silencio que hace daño. Basta. Déjame. Ponlo todo de nuevo en su sitio. Así. Cierra. Doble vuelta de llave. En el fondo del corazón, allí, en aquella esquina. En aquel jardín. Algunas flores, un poco de sombra y después dolor. Ponlos allí, bien escondidos, te lo ruego, donde no duelan, donde nadie pueda verlos. Donde tú no los puedas ver. Eso. Otra vez enterrados. Ahora están mejor. Mucho mejor...

"Tres metros sobre el cielo", Federico Moccia.

- Soy feliz. Jamás me he sentido tan bien, ¿y tu?
- ¿Yo? – la abraza con fuerza- estoy de maravilla.
- ¿Hasta el punto de tocar el cielo con un dedo?
- No, así no.
- ¿Ah, no?
- Mucho más. Al menos tres metros sobre el cielo.

"Tengo ganas de tí", Federico Moccia.

"Me quiero morir." Eso es lo que pensé cuando me marché. Cuando cogí el avión, hace apenas dos años. Quería acabar con todo. Sí, un simple accidente era lo mejor. Para que nadie tuviera la culpa, para que yo no tuviera que avergonzarme, para que nadie buscara un porqué... Recuerdo que el avión se sacudió durante todo el viaje. Había una tormenta y todos estaban tensos y asustados. Yo no. Yo era el único que sonreía. Cuando estás mal, cuando lo ves todo negro, cuando no tienes futuro, cuando no tienes nada que perder, cuando..., cada instante es un peso enorme, insostenible. Y resoplas todo el tiempo. Y querrías liberarte como sea. De cualquier forma. De la más simple, de la más cobarde, sin dejar de nuevo este pensamiento: "Ella no está". Ya no está. Y entonces, simplemente, querrías no estas tampoco tú. Desaparecer. Paf. Sin demasiados problemas, sin molestar. Sin que nadie tenga que decir: "Oh, ¿te has enterado? Sí, precisamente él... No sabes cómo ha sido...". Sí, ese tipo contará tu final, lleno de quién sabe cuáles y cuántos detalles, se inventará algo absurdo, como si te conociera de siempre, como si sólo él hubiera sabido realmente cuáles eran tus problemas.

Es extraño... ¡Si quizá ni siquiera has tenido tiempo de entenderlos tú! Y ya no podrás hacer nada contra ese gigantesco boca-oreja. Qué palo. Tu memoria será víctima de un imbécil cualquiera y tú no podrás hacer nada para remediarlo.

"El diario de Ana Frank"

“A muchísimos de nuestros amigos y conocidos se los han llevado a un horrible destino. Noche tras noche pasan los coches militares verdes y grises. Llaman a todas las puertas preguntando si allí viven judíos. En caso afirmativo, se llevan en el acto a toda la familia. En caso negativo continúan su recorrido. Nadie escapa a esta suerte, a no ser que se esconda. A menudo pagan un precio por persona que se llevan: tantos florines por cabeza. ¡Como una cacería de esclavos de las que se hacían antes! Pero no es broma, la cosa es demasiado dramática para eso. Por las noches veo a esa pobre gente inocente desfilando en la oscuridad, con niños que lloran, siempre en marcha, cumpliendo las órdenes de esos individuos, golpeados y maltratados hasta casi no poder más. No respetan a nadie: ancianos, niños, bebés, mujeres embarazadas, enfermos, todos sin excepción marchan camino de la muerte.”

"El diario de Ana Frank"

A veces creo que me quieren poner a prueba.

Porque a menudo necesito consuelo; muchas veces no soy lo suficientemente fuerte y fallo más de lo que acierto. Lo sé, y cada vez intento mejorar, todos los días.
Me tratan de forma poco coherente. Un día Ana es una chica seria, que sabe mucho, y al día siguiente es una borrica que no sabe nada y cree haber aprendido de todo en los libros. Ya no soy el bebé ni la niña mimada que causa gracia haciendo cualquier cosa. Tengo mis propios ideales, mis ideas y planes, pero aún no sé expresarlos.
!Ah!, me vienen tantas cosas a la cabeza cuando estoy sola por las noches, y también durante el día, cuando tengo que soportar a todos los que ya me tienen harta y siempre interpretan mal mis intenciones.
Prometeré que, a pesar de todo, perseveraré, que me abriré mi propio camino y me tragaré mis lágrimas. Solo que me gustaría ver los resultados,o que alguien que me quisiera me animara a seguir.
No me juzgues, sino considérame como alguien que a veces siente que está rebosando.

"La conjura de los necios", John Kennedy.

Lo que me asombra es no haber abandonado por completo mis esperanzas, que parecen absurdas e irrealizables. Y, sin embargo, me aferro a ellas a pesar de todo y sigo creyendo en la innata bondad del hombre.

"El diario de Ana Frank"

[...] Nada, pero absolutamente nada de lo que yo hago les cae bien: mi comportamiento, mi carácter, mis modales, todos y cada uno de mis actos son objeto de un tremendo chismorreo y de continuas habladurías, y las duras palabras y gritos que me sueltan, dos cosas a las que no estaba acostumbrada, me los tengo que tragar alegremente, según me ha recomendado una autoridad en la materia.


Pero ¡yo no puedo! Ni pienso permitir que me insulten de esa manera. Ya les enseñaré que no soy ninguna tonta, se quedarán muy sorprendidos y deberán cerrar sus bocazas cuando les haga ver que, antes de ocuparse tanto de mi educación, deberían ocuparse de la suya propia. Pero ¡qué se han creído!

Hasta ahora siempre me ha dejado perpleja tanta grosería y, sobre todo tanta estupidez. Pero tan pronto como esté acostumbrada, y ya no falta mucho, les pagaré con la misma moneda. ¡Ya no volverán a hablar del mismo modo! ¿Es que realmente soy tan maleducada, tan terca, tan caprichosa, tan poco modesta, tan tonta, tan haragana, etcétera, etcétera, como dicen los de arriba? Claro que no. Ya sé que tengo muchos defectos y que hago muchas cosas mal, pero ¡tampoco hay que exagerar tanto! Si supieras, cómo a veces me hierve la sangre cuando todos se ponen a gritar y a insultar de ese modo. Te aseguro que no falta mucho para que toda mi rabia contenida estalle.


Ana Frank, 28 de septiembre de 1942.

"La conjura de los necios", John Kennedy.

Sin duda, todas estas pseudopedantes críticas no hacen más que alimentar mi ego y darme diversos puntos de vista para describir a esos mongoloides y toscos que hacen elocuencia de su inteligencia.

Llegué a la conclusión de que son todos unos cerdos y nunca van a comprender mi delicada psique.

"Desde mi cielo", Alice Sebold.

El señor Harvey me obligó a quedarme quieta debajo de él y escuchar los latidos de su corazón y el mío. El mío daba brincos como un conejo mientas que el suyo hacía un ruído sordo, como de martillo contra tela.
Nos quedamos allí tumbados, con nuestros cuerpos tocándose, y mientras me estremecía, tuve una poderosa revelación. Él me había hecho eso y yo había vivido. Eso era todo. Seguía respirando. Oía su corazón. Olía su aliento.
La tierra oscura que nos rodeaba olía como lo que era, tierra húmeda donde los gusanos y otros animales vivían sus vidas cotidianas. Podría haber gritado horas y horas. Yo sabía que iba a matarme. Pero no me daba cuenta de que era un animal ya agonizante.
- ¿Porqué no te levantas? -me preguntó el señor Harvey, rodando hacia un lado y agachándose sobre mí.
Habló con una voz suave, alentadora, la voz de un amante a media mañana. Una sugerencia, no una orden.
Yo no podía moverme, no podía levantarme.
Al ver que no lo hacía, (¿fue sólo eso, que no siguiera su sugerencia?) se inclinó y buscó a tientas en el saliente que tenía encima de la cabeza, donde guardaba su cuchilla y la espuma de afeitar, y cogió un cuchillo. Desenfundando, me sonrió, curvándose en una mueca burlona.
Él me quitó el gorro de la boca.
-Dime que me quieres-dijo.
Se lo dije en voz baja.
El final llegó de todos modos.

"Desde mi cielo", Alice Sebold.

Respira hondo y contén la respiración. Trata de quedarte quieta durante periodos cada vez mas largos. Hazte pequeña como una piedra. Dobla los bordes de tu persona de manera que nadie te vea.

"La historia de siempre jamás", Gabriela Bustelo.

"Atrévete y el mundo cederá y si en ocasiones te vence, vuelve a atreverte y de nuevo cederá".

"Eclipse", Stephenie Meyer.

"Unos dicen que el mundo sucumbirá en el fuego, otros dicen que en el hielo. Por lo que he probado del deseo estoy con los que apuestan por el fuego. Pero si por dos veces el mundo pereciera, creo que conozco lo bastante del odio para decir que, en cuanto a destrucción, también el hielo es grande y suficiente".

lunes, 30 de agosto de 2010

CRZ

"Un buen amigo me dijo una vez que los problemas son como las cucharachas. Si se sacan a la luz, se asustan y se van".

"Luna nueva", Stephenie Meyer.

El tiempo pasa incluso aunque parezca imposible, incluso a pesar de que cada movimiento de la manecilla del reloj duela como el latido de la sangre detrás de un cardenal...
...el tiempo transcurre de forma desigual, con saltos extraños y treguas insoportables, pero pasar pasa, incluso para mí.

"Tres metros sobre el cielo" (La película)

"Todo lo que debes hacer es ponerte los auriculares, echarte en el suelo y escuchar el CD de tu vida, pista tras pista, ninguna se puede saltar, todas han pasado y de una forma u otra servirán para ir hacia delante...
No te arrepientas, no te juzgues, se quien eres, no hay nada mejor para el mundo...
Pausa, rebobinar, play, aún y aún más, nunca detengas tu reproductor, sigue registrando sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro, y si te sale una lágrima cuando la escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida".

"El juego del ángel", Carlos Ruiz Zafón.

- Mi padre solía decir que la vida no da segundas oportunidades.
- Sólo se las da a aquellos a los que nunca les dió una primera. En realidad son oportunidades de segunda mano que alguien no ha sabido aprovechar, pero son mejores que nada.

Me gusta leer.

Las palabras esconden historias que nos emocionan y nos hacen soñar. Las une caprichosamente la mano de un autor que decide que, "érase una vez" va antes que: "una princesa en un reino muy lejano", que pese a las adversidades, tendrá un glorioso futuro...
Las palabras son símbolos, imágenes, pero también son sueños, TUS sueños, MIS sueños, los sueños de un desconocido. Me gusta soñar, me gustan las palabras, dejarme llevar a mundos lejanos en el tiempo y en el espacio.
Las palabras causan alegrías, tristeza, risas y lágrimas, nos hacen viajar, nos hacen dudar:"¿Conseguirá escapar?", "¿Volverán a encontrarse?", "¿Lo logrará?", "¿Tendrá un final feliz?"...
La curiosidad nos deja absortos en la lectura y la intriga se apodera de nosotros. No puedes parar de leer, ¡IMPOSIBLE!. Deseas saber cómo acaba la historia, pero al mismo tiempo no quieres que termine nunca...
Alguien llama a tu puerta, vuelves a la realidad. "¿Quién será?", "¿Porqué me arranca de mi historia?". Vences a la intensa atracción que te une al libro como a un imán. Tus pies avanzan hasta la puerta, pero tu mente sigue cautivada por el relato. Tres pasos... 1, 2, 3...
Abres la puerta, :) sonríes: "Lo siento, se equivoca". No puedes esperar más, te abalanzas sobre el libro como un depredador, "¿Qué va a pasar?". Lo abres y ante tí más de 354 páginas de suspiros, 250000 frases que hacen que tu corazón lata más rápido, palabras que resuenan en tu cabeza.
Me gusta la intriga, me gusta emocionarme, me gusta el suspense, me gusta dudar, me gusta imaginar, me gusta... sí, me gusta LEER.

"El juego del Ángel", Carlos Ruiz Zafón

"Sonreí, la paz del odio ardiendo en mis venas, y salí a la noche..."